Uno de los mayores conflictos en las contrataciones de infraestructura pública es el sistema de contratación elegido. Se suelen licitar por ajuste alzado, obras complejas, con meros anteproyectos o proyectos sin todos los estudios previos. Si bien esto puede parecer óptimo desde el lado de la Administración, produce una transferencia total del riesgo al contratista, lo que finalmente se materializa en ofertas más caras u ofertas imposibles de ser llevadas adelante.
Atendiendo a esta realidad, tengo el agrado de compartir el artículo de mi autoría titulado «Sistemas de contratación en el contrato de obra pública. La trampa del ajuste alzado», publicado en ReDA N° 131.
Mi renovado y especial agradecimiento a Estela B. Sacristán, a Juan Carlos Cassagne, Pablo Esteban Perrino y David Halperin junto a todas las autoridades de la Revista de Derecho Administrativo.